
El alcalde, Vicente Arques, pone de relieve la profunda conexión que vincula desde más de 56 años a l’Alfàs del Pi con Noruega y con una comunidad «que entendemos como un elemento esencial de nuestro municipio y de nuestro pasado más inmediato».
La corporación municipal de l’Alfàs del Pi ha querido expresar su solidaridad con el pueblo noruego tras confirmarse este viernes el deceso del rey Harald V, fallecido a los 89 años en Oslo. El soberano, que asumió la corona en 1991, murió después de atravesar un prolongado período de complicaciones médicas y será reemplazado por su hijo, el príncipe Haakon.
Vicente Arques, máxima autoridad local de l’Alfàs del Pi, ha manifestado públicamente el dolor y el respeto del conjunto de la administración municipal y de los residentes hacia el pueblo noruego, particularmente en un instante de gran consternación para una nación con la que l’Alfàs comparte unos nexos profundos desde hace más de 50 años.
«Desde l’Alfàs del Pi deseamos transmitir nuestras más sinceras muestras de condolencia al pueblo noruego, a la Realeza y, de manera particular, a todos los residentes noruegos que conviven con nosotros. Hoy representa un momento de aflicción para una población que constituye parte de nuestra trayectoria y de nuestra identidad territorial», ha manifestado Vicente Arques.
El municipio de l’Alfàs del Pi es reconocido como la ‘Lille Norge’ —Pequeña Noruega— debido a la magnitud y la consolidación de la población noruega en la zona. Más de 56 años atrás comenzaron a llegar a l’Alfàs los iniciales habitantes procedentes de Noruega, originando gradualmente una de las diásporas noruegas más relevantes en territorios ajenos a su país, equiparable a la radicada en Londres.
En la actualidad, aproximadamente 2.500 nacionales noruegos figuran en el censo municipal de l’Alfàs del Pi, si bien se estima que la cifra real de habitantes de esta procedencia ronda los 8.000 individuos. Su establecimiento ha jugado un papel fundamental en el progreso social, artístico y financiero de la localidad y en la formación de un territorio cosmopolita, abierto y diverso tal como lo conocemos actualmente.
«Noruega y l’Alfàs del Pi se vinculan a través de lazos que van más allá de una simple interacción entre dos territorios. Son más de cinco décadas de coexistencia, de núcleos familiares que han originado aquí su hogar, de conexiones interpersonales y de iniciativas conjuntas. La colectividad noruega constituye una pieza clave en nuestra estructura social y en nuestra trayectoria contemporánea», ha señalado el primer edil.
En una localidad de escasamente más de 22.000 pobladores, en torno al 50 % de los habitantes es originario de territorios extranjeros, con pobladores de aproximadamente cien grupos nacionales distintos. Entre las colectividades extranjeras de mayor tamaño se halla precisamente la noruega, junto a la holandesa y la británica.
La integración de la población noruega se evidencia además en la extensa variedad de servicios e instituciones que desarrolla su actividad en l’Alfàs del Pi. La localidad dispone de dos centros escolares financiados con aportaciones estatales noruegas, una organización deportivo-social con más de 50 años de trayectoria y un elenco superior al millar de afiliados, una institución residencial para jubilados, un templo de culto en la zona de l’Albir y el único Centro de Cooperación Voluntaria noruego en territorio internacional, además de un significativo conjunto de



