
La Plaza Mayor ha vuelto a ser escenario de una noche de cultura popular, música, cánticos y danzas, punto de encuentro en torno a una tradición recuperada en 1987
L’Alfàs del Pi ha vuelto a vivir una de sus celebraciones más arraigadas y antiguas con ‘Les Copletes a la Verge dels Dolors’, una tradición que, un año más, ha logrado congregar a numeroso público en la Plaza Mayor. Vecinos y vecinas de l’Alfàs, junto a personas llegadas de otros municipios de la comarca, se han dado cita para disfrutar de una noche muy especial de cultura popular, marcada por los cantos, la música, las danzas y la convivencia.
La concejala de Fiestas y Tradiciones, Sandra Gómez, ha destacado la gran acogida que ha vuelto a tener esta celebración y ha felicitado “a todas las personas que hacen posible que ‘Les Copletes’ sigan vivas: a quienes recitan y cantan las coplas, a los músicos, a quienes participan en las danzas y, por supuesto, a todo el público que cada año responde y llena la Plaza Mayor”.
La velada comenzaba con el pasacalle, protagonizado por los participantes, y acompañado por la Colla de Xirimiters de la Marina, que condujo hasta la Plaza Mayor, donde se inició la interpretación del tradicional romance y las 49 coplas dedicadas a los siete dolores de la Virgen. El romance fue interpretado por Ximo Ródenas Soler y Pepe Aznar Tormo, mientras que las coplas corrieron a cargo de Marisa Cortés Berenguer, Juan Antonio Pérez Mengual, Kiko Brell, Gerard Tomás, Carles Martí Devesa, Albert Ródenas Cano y Maite Pérez Devesa. La parte musical estuvo protagonizada por Paco ‘Bessó’, a la xirimitia, y Aitor Ortega Getino, al tabalet.
‘Les Copletes’ constituyen una de las manifestaciones de cultura popular más antiguas de l’Alfàs y de la comarca. La tradición, vinculada históricamente al agradecimiento por las cosechas recogidas durante el verano, se perdió durante la posguerra y permaneció durante décadas en el olvido, hasta que fue recuperada en 1987 gracias a la iniciativa de los Mayorales del año anterior y a la memoria de las personas mayores del municipio, que permitieron rescatar la melodía y los textos conservados por escrito.



