
Se encuentra en funcionamiento desde esta mañana el dispositivo de vigilancia, salvamento y socorrismo en la playa Racó de l’Albir, que se mantendrá activo hasta finales de septiembre. Este servicio contará con la participación de tres socorristas y un sanitario. El acceso a baño para personas con movilidad reducida comenzará a operar el 15 de junio, momento en el que se sumará un profesional adicional al equipo que atiende directamente a los visitantes en la arena, tal como ha comunicado esta mañana el concejal de Playas y Medio Ambiente de l’Alfàs del Pi, Luis Morant.
Durante los últimos quince días de junio, los departamentos municipales de Playas, Medio Ambiente, Servicios Técnicos y Seguridad Ciudadana han dedicado sus esfuerzos a preparar y organizar el servicio especial que ha sido puesto en marcha hoy.
A partir del 15 de junio comenzará a estar disponible el servicio de alquiler de patines, kayaks y tablas de padel surf, mientras que el alquiler de hamacas y sombrillas ha estado operativo desde Semana Santa.
Los socorristas estarán disponibles para atender al público entre las 11 y las 18 horas durante los meses de junio y septiembre, y entre las 10 y las 19 horas en julio y agosto. Complementariamente, se incrementa la presencia de policía en la zona de baño, junto con los servicios habituales de mantenimiento y limpieza.
La playa de l’Albir, una playa sin humos. El litoral completo de l’Albir forma parte de la Red de Playas sin Humos de la Comunitat Valenciana, por lo que está prohibido fumar y utilizar dispositivos de vapeo en toda la zona de baño. Esta medida busca proteger a los bañistas de los daños y molestias derivados del consumo de tabaco, además de reducir la contaminación marina causada por los residuos de cigarrillos. «Ratificamos nuestro compromiso con la adopción de estrategias que favorezcan una administración más responsable con el medio ambiente», ha declarado el concejal responsable de Playas.
Para quienes cuestionen esta medida que podría resultar controvertida, la Concejala de Sanidad, Marisa Cortés, presenta un dato relevante: una única colilla que llega al mar es capaz de contaminar 100 litros de agua.



