
El Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi, por medio de su concejalía de Cooperación y Voluntariado, ha puesto en marcha una serie de talleres dirigidos a concienciar sobre la pobreza en los establecimientos educativos del término municipal con ocasión de la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se celebra anualmente el 17 de octubre.
Las iniciativas fueron ejecutadas en los centros escolares Veles e Vents y Santíssim Crist del Bon Encert, enfocadas hacia estudiantes de 6º y 5º de Educación Primaria respectivamente. Los talleres corrieron a cargo de la Fundación Taller de Solidaridad, organización dedicada a la educación orientada hacia la transformación social, así como a la concienciación y fomento de una comunidad más equitativa e igualitaria.
La jornada, que tuvo una extensión de 45 minutos, fue conducida por María Subiela Hernández, diplomada en Trabajo Social y con formación de posgrado en Mediación para la Resolución de Conflictos, que cuenta con trayectoria en cooperación internacional e instrucción en materia de solidaridad.
Partiendo de la pregunta sobre cómo crear un planeta donde la pobreza haya sido eliminada, el alumnado participó en un ejercicio reflexivo y vivencial que permitió vincular esta temática a su realidad próxima y estimular la implicación tanto personal como grupal.
La propuesta fue dividida en tres fases. En la primera fase, mediante la actividad ‘La aldea del mundo’, los estudiantes deliberaron sobre las disparidades en el acceso a derechos, prestaciones y elementos fundamentales. A través de cuestionamientos y movimientos en el espacio, lograron apreciar las brechas entre sus propias circunstancias y las de otros individuos en diversas áreas geográficas.
Posteriormente, con la dinámica ‘El puente al 2050’, se constituyeron cuatro equipos que encarnaban a la población, el sector empresarial, la ciudadanía y las instituciones públicas. Cada conjunto debía formular qué iniciativas podría promover desde su campo para conseguir una sociedad sin pobreza. Las ideas fueron recogidas en fichas que, unidas entre sí, formaron simbólicamente un puente en dirección a tal meta.
En la fase conclusiva se abordó la parábola del colibrí, un relato que provoca reflexión sobre lo relevante de que cada persona ofrezca su pequeña contribución para lograr una transformación común. Cada integrante consignó en una tarjeta su personal ‘gota de agua’, entendida como su promesa individual de colaborar en la edificación de una sociedad más equitativa. Tales promesas permanecerán guardadas hasta el cierre del trimestre, instante en el cual serán remitidas a sus autores para que valoren y evoquen su participación.
Desde la concejalía de Cooperación y Voluntariado se ha expresado gratitud hacia la cooperación y predisposición de las direcciones y cuerpos docentes de los colegios implicados, así como hacia la labor de la Fundación Taller de Solidaridad y la facilitadora María Subiela, cuyo empeño ha posibilitado transmitir al alumnado conceptos como la solidaridad, la justicia social, la igualdad en las oportunidades y el empeño por eliminar la pobreza.



